El nombre Anticristo, en la teología y escatología cristianas, se refiere a una figura que cumpliría con las profecías bíblicas concernientes al antagonista de Cristo. El uso de la palabra anticristo solo aparece en las cartas del apóstol Juan, donde por un lado hace referencia a la manifestación, prevista para el fin de los tiempos, de un adversario decisivo de Jesús y, por otro, a la anticipación de esta manifestación en la acción de apóstatas que reniegan del cristianismo.

Solamente en la primera y segunda epístolas de Juan, en el Nuevo Testamento, se utiliza la palabra griega «Anticristo». Las citas son cuatro:

“Hijos míos, ha llegado la última hora. Ustedes oyeron decir que vendría un Anticristo; en realidad ya han aparecido muchos anticristos, y por eso sabemos que ha llegado la última hora.” (1 Juan 2, 18).

“¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Ese es el Anticristo: el que niega al Padre y al Hijo.” (1 Juan 2, 22).

“Y todo el que niega a Jesús, no procede de Dios, sino que está inspirado por el Anticristo, por el que ustedes oyeron decir que vendría y ya está en el mundo.” (1 Juan 4, 3).

“Porque han invadido el mundo muchos seductores que no confiesan a Jesucristo manifestado en la carne. ¡Ellos son el Seductor y el Anticristo !” (2 Juan 1, 7)

Cierta tradición cristiana identifica al anticristo según:

El Anticristo se hará pasar por Cristo, luchando contra Él.
El Anticristo tergiversará las enseñanzas de los Evangelios a través de su nueva doctrina.
El Anticristo negará la divinidad de Cristo, negará que Jesús fue hijo de Dios.

Según los antropólogos contemporáneos, Nerón y Calígula utilizaban como número de código el 666. Según las profecías de Nostradamus, identifico a los dos primeros anticristos, probablemente a Napoleón Bonaparte y Adolf Hitler.

Xilografia del anticristo

Xilografía que muestra el Anticristo, obra de 1498

Del libro de Lichtenberger, como se reproduce en el Mirabilis Liber.

 

Una profecía sobre el Anticristo

Habrá como una especie de Anticristo que seducirá a los prelados y príncipes de la Iglesia con falsos signos y una doctrina errónea.
Después de eso, aparecerá en la tierra de Leo otro profeta que anunciará cosas asombrosas en el senado romano.
Santo en apariencia y timorato, severo en cuanto a la santidad de la vida cristiana, habrá enraizado profundamente en su corazón un espíritu maligno que lo conducirá, bajo el manto de su hipocresía, a los pies del soberano Pontífice.
Él engañará a los obispos, prelados y príncipes con una falsa fachada de piedad, y los inducirá a cometer un grave error.
Hasta el más sabio será engañado; los hombres más distinguidos de Italia, de Lombardía y de la Alemania Superior se dejarán engañar.
Él será grande a los ojos de las personas, y uno de los príncipes más respetados desde el comienzo de la Iglesia.
Él será llamado el Anticristo.
Los pontífices que lo han honrado serán ejecutados; y los hombres seguirán sus pasos para deshonra.
¡Oh! si tan solo los hombres del evangelio que guían a las iglesias supieran de su venida, ¡cuánto lucharían contra él y buscarían apaciguar al Señor que, en su enojo, lo había enviado como una maldición contra sus hijos! Elevarían su voz a su Creador.
El verdadero Papa pedirá la gracia del Señor, y la Iglesia será restablecida después de él.
Por eso, si la Iglesia debe ser renovada, es necesario que, debido a su disolucion e imperfecciones, primero pase por la prueba de este profeta.

Antichristo-Monasterio-de-Osogovo

Antichristo – Monasterio de Osogovo

El Anticristo, pintura en el Monasterio de Osogovo en la República de Macedonia. Según la obra, todos los reyes y naciones inclinándose ante el Anticristo.

 

Fuente: propheties.it, Wikipedia