El Día de la Inmaculada Concepción puede llevar al error de pensar que se trata de la Concepción Virginal de Jesús, cuando se trata de la Inmaculada Concepción de la Santa Virgen María por sus padres San Joaquín y Santa Ana. Este dogma de la Iglesia Católica fue establecido el 8 de diciembre de 1854, en tiempos de Don Bosco, por el Papa Pio IX ( Pio Nono o Pio Noveno ) y la ciudad española de Sevilla, que hacía siglos defendía y creía en la Inmaculada Concepción de la Virgen, festejó esta bula del Papa.

Sevilla, la ciudad de la Inmaculada Concepción de Santa María

Leemos en archisevilla.org, un artículo de Fernando Gª Gutiérrez, S.J. :

Los clamores que se sintieron en toda Sevilla el día de la Proclamación del Dogma de la Inmaculada el 8 de diciembre de 1854, siguieron conmoviendo a la Catedral todos los 8 de diciembre, hasta quedar plasmados para siempre en un cuadro colosal de Alfonso Grosso (1893-1983)… Es una de las pocas obras del siglo XX que se encuentran en la Catedral de Sevilla.

Este cuadro está colocado sobre la puerta que da al Patio de los naranjos, que precisamente se llama la Portada de la Inmaculada. En él se describe el momento en que el Papa Pío IX, revestido de capa blanca, firma la declaración del Dogma de la Inmaculada Concepción de la Virgen, que se defendía desde hacía siglos en Sevilla. A la derecha,  también en primer término, está el Arzobispo de Sevilla, revestido de capa azul, como un privilegio especial concedido a Sevilla, desde donde se extendió a toda España. Y delante del Arzobispo, un seise vestido de azul, que baila celebrando la gloria del momento. En el centro, como suspendida en el cielo, la imagen de la Inmaculada que, con la cara de la Macarena, presenta la unión de este Dogma con Sevilla. En un alarde compositivo, el conjunto es una exaltación cromática y luminosa creada por Alfonso Grosso en esta obra, que lo inmortaliza para siempre.

El Centenario del Dogma de la Inmaculada Concepción - Alfonso Grosso

El Centenario del Dogma de la Inmaculada Concepción, por Alfonso Grosso

Al celebrar al Santo seise de Sevilla, canonizado por el Papa Francisco, nos parece verlo representado en la figura del seise que aparece en primer plano del cuadro. Cuántas veces bailó él en esta Catedral, delante del Santísimo, igual que el que está pintado en esta obra!  Desde ahora, al mirar a esta pintura del crucero de la Catedral,  recordaremos siempre al nuevo Santo seise que tanto vivió en su interior la cercanía de la Virgen Inmaculada cada vez que, desde niño, bailaba ante Ella. Cuando era Obispo decía en una de sus cartas a los sacerdotes: Madre Inmaculada, que no nos cansemos. Es imposible pensar en el Santo seise sin pensar en la Inmaculada, ni en la Virgen sin pensar en San Manuel González.

Leemos en Wikipedia:  Los Seises son una agrupación de 10 niños que realizan una danza sagrada delante del Santísimo de la catedral de Sevilla en la Octava del Corpus, en la Inmaculada Concepción y en el Triduo de Carnaval.  https://es.wikipedia.org/wiki/Seises  Ciudad de Sevilla, España : https://es.wikipedia.org/wiki/Seises

Día de los abuelos

En muchos países iberoamericanos se ha elegido el 26 de julio, por ser el día en el que la liturgia católica conmemora a san Joaquín y a santa Ana, padres de la Virgen María y, por tanto, abuelos de Jesús, por ejemplo en Argentina, Cuba, Bolivia ( día del adulto mayor ), Brasil, Nicaragua, Panamá, Portugal, España.

Sagrada Familia con San Joaquín y Santa Ana ante el Eterno en gloria Goya

Sagrada Familia con San Joaquín y Santa Ana ante el Eterno en gloria, por Goya

El evangelio apócrifo de la Natividad de María

¿ Pero cómo se sabe la referida historia ? Aparte de los textos canónicos o del Canon Bíblico, es decir los textos que fueron seleccionados por los Santos Padres para ser incluidos en la Biblia, existen otros textos antiguos, denominados precisamente por no ser canónicos, como Evangelios apócrifos, pero que sin embargo son tomados por la Iglesia para muchas de sus tradiciones, ya que poseen mucha información complementaria. De allí,  el Evangelio de la Natividad de María que es muy esclarecedor. Nótese como la Ley Mosaica ( la Ley establecida por Dios a Moisés para el Pueblo Elegido ) sienta las bases para la Divina Providencia; por ejemplo, está mal estar casado y no tener hijos ( salvo por cuestiones de naturaleza ), la regla de la mujer es impura y no debe estar en el Templo, el Tesoro en el Cielo que guarda la religiosidad de San Joaquín al dar el diezmo ( que él convierte en dos terceras partes de lo que tiene ), el hacer votos a Dios y cumplirlos, etc. Todo esto deviene en que San Joaquín y Santa Ana sean elegidos, su voto se realice y la niña sea consagrada al Templo, que los sacerdotes se preocupen en casarlas cuando se hacen señoritas y que José sea elegido para María.

En este evangelio el autor dice en el prefacio “El suave requerimiento que me dirigís reclama de mí un trabajo relativamente fácil, pero penoso en grado sumo, por las cuidadosas precauciones que hay que tomar contra el error.” Lo mismo decimos en Paracatólicos, el sitio para recuperar nuestra religión robada por el corrupto liberalismo y el neofariseísmo, las dos caras de la misma moneda del diablo, aparentemente enfrentadas, pero sus mismas manos izquierda y derecha; pedimos a Dios que aleje el error de este sitio y que si erramos mande alguien para corregirlo y tengamos la humildad y sapiencia de oírlo.

EL EVANGELIO DE LA NATIVIDAD DE MARÍA

Prefacio

El suave requerimiento que me dirigís reclama de mí un trabajo relativamente fácil, pero penoso en grado sumo, por las cuidadosas precauciones que hay que tomar contra el error. Me pedís, en efecto, que ponga por escrito lo que haya encontrado en diversas fuentes sobre la vida y la natividad de la bienaventurada Virgen María hasta su incomparable parto y hasta los primeros momentos del Cristo, empresa poco difícil de ejecutar, pero singularmente presuntuosa, como os digo, por los peligros a que expone a la verdad. Porque lo que de mi exigís, hoy que las canas blanquean mi cabeza, lo he leído, sabedlo, cuando era joven, en un librito que cayó en mis manos. Ciertamente, después de ese lapso, colmado por otras preocupaciones nada triviales, ha podido muy bien suceder que varios rasgos se hayan escapado de mi memoria. Por ende, si accedo a vuestra súplica, habría injusticia en acusarme de haber querido suprimir, añadir o cambiar un ápice de la historia. Si esto ocurriese, y no lo niego, seria, a lo menos, cosa independiente de mi voluntad. En estas condiciones, y en estas solamente, satisfago vuestros deseos y la curiosidad de los lectores, previniéndoos, empero, tanto a vosotros como a ellos, que el susodicho opúsculo, si no me es infiel la memoria, comenzaba por el siguiente prefacio, que recuerdo, a lo menos en su sentido.

Capitulo I
Maria y sus padres

1. Sabemos que la bienaventurada y gloriosa María siempre virgen, salida del tronco real de la familia de David, nació en la ciudad de Nazareth, y fue educada en Jerusalén, en el templo del Señor. Su padre se llamaba Joaquín, y su madre Ana. Su familia paterna era de Galilea, de la ciudad de Nazareth, y su familia materna era de Bethlehem.

Palestina en el siglo I

Palestina cuando nace Jesús en Bethlehem ( Belén )

2. Y la vida de ambos esposos era sencilla y santa ante Dios, y piadosa e irreprensible ante los hombres. Todos sus bienes, en efecto, los habían dividido en tres partes, consagrando la primera al templo y a sus servidores, distribuyendo la segunda entre los pobres y los peregrinos, y reservándose la tercera para sí mismos y para los menesteres de su hogar.

3. Y de esta manera, amados por Dios y buenos para los hombres, habían vivido durante cerca de veinte años en un casto connubio, sin tener descendencia. No obstante, habían hecho voto, si por acaso Dios les daba un hijo, de consagrarlo al servicio del Señor. Y, así, cada año, acostumbraban, en los días festivos, a ir, piadosos, al templo.

Capitulo II
Maldición de Joaquín por Isachar

1. Y, como se aproximase la fiesta de la Dedicación, Joaquín, con algunos de sus compatriotas, subió a Jerusalén. Y, en aquella época, Isachar era Gran Sacerdote. Y, habiendo visto a Joaquín con su ofrenda, en medio de sus conciudadanos, lo miró con desprecio, y desdeñó sus presentes, preguntándole por que él, que no tenia hijos, se atrevía a estar entre los que eran fecundos. Y le advirtió que, habiéndolo Dios juzgado indigno de posteridad, no podían serle aceptos sus presentes, por cuanto la Escritura dice: Maldito sea quien no engendre hijos en Israel. Y lo conminó para que se librase de esta maldición, creando una progenitura, porque solo entonces le seria lícito acercarse, con sus ofrendas, a la presencia del Señor.
2. Y este reproche que se le lanzaba cubrió de extremo oprobio a Joaquín, el cual se retiró al sitio en que estaban sus pastores con sus rebaños. Y no quiso volver a su casa, temiendo sufrir los mismos reproches de sus comarcanos, que habían asistido a la escena, y que habían oído al Gran Sacerdote.

Capitulo III
Aparición de un Ángel a Joaquín

1. Y permanecía allí desde hacia algún tiempo, cuando, cierto dia que estaba solo, le apareció un ángel del Señor, rodeado de una gran luz. Y, a su vista, Joaquín quedó turbado. Pero el ángel apaciguó su turbación, diciéndole: No temas, Joaquín, ni te turbe mi vista, porque soy un ángel del Señor, enviado por Él a ti, para anunciarte que tus súplicas han sido escuchadas, y que tus limosnas han subido a su presencia. Ha visto tu oprobio, y ha considerado el reproche de esterilidad que sin razón se te ha dirigido. Porque Dios es vengador del pecado, mas no de la naturaleza. Y, cuando cierra una matriz, lo hace para abrirla después de una manera más admirable, y para que se sepa que lo que nace así no es fruto de la pasión, sino presente de la Providencia. ( Ver: El milagro de la madre de Pironio )

2. La primera madre de vuestra nación, Sara, permaneció estéril hasta los ochenta años, a pesar de lo cual, en los últimos días de su vejez, dio a luz a Isaac, en quien le había sido prometido que serían benditas todas las naciones. Asimismo Raquel, tan agradable a Dios y tan amada por Jacob, permaneció estéril durante mucho tiempo, y, no obstante, parió a José, que fue no solamente el dueño de Egipto, sino el salvador de numerosos pueblos que iban a morir de hambre. ¿Quien, entre los jueces, más fuerte que Sansón y más santo que Samuel? Y, sin embargo, ambos a dos tuvieron por madres a mujeres por mucho tiempo estériles. Si, pues, la razón no te persuade por mi boca, cree a lo menos que las concepciones dilatadamente diferidas y los partos tardíos son de ordinario los más portentosos.
3. Así, tu esposa Ana te parirá una niña, y la llamarás María. Y, conforme a vuestro voto, se consagrará al Señor desde su niñez, y estará llena del Espíritu Santo desde el vientre de su madre. Y no comerá ni beberá nada impuro, ni vivirá en medio de las agitaciones populares del exterior, sino en el templo, a fin de que no pueda enterarse, ni aún por sospecha, de nada de lo que existe de vergonzoso en el mundo. Y, con el curso de la edad, bien como ella nació milagrosamente de una mujer estéril, de igual modo, por un prodigio incomparable y permaneciendo virgen, traerá al mundo al hijo del Altísimo, que será llamado Jesús o salvador de todas las naciones, conforme a la etimología de su nombre.
4. Y he aquí el signo de la verdad de las cosas que te anuncio. Cuando llegues a la Puerta Dorada de Jerusalén, encontrarás a Ana tu esposa, la cual, inquieta hasta hoy por tu retardo, se regocijará sobremanera, al volver a verte. Y, dicho esto, el ángel se separó de Joaquín.

Capitulo IV
Aparición de un ángel a Ana

1. Y después apareció a Ana su esposa, diciéndole: No temas, Ana, ni imagines que es un fantasma lo que ves. Yo soy el ángel que ha llevado vuestras oraciones y vuestras limosnas a la presencia de Dios, y que ahora he sido enviado a vosotros para anunciaros el nacimiento de una hija, que se llamará María, y que será bendita entre todas las mujeres. Llena de la gracia del Señor desde el instante de su nacimiento, permanecerá en la casa paterna durante los tres años de su lactancia. Después, consagrada al servicio del Altísimo, no se apartará del templo hasta la edad de la discreción. Y allí, sirviendo a Dios día y noche con ayunos y con plegarias, se abstendrá de todo lo que es impuro, y no conocerá varón jamás, manteniéndose sin tacha, sin corrupción, sin unión con hombre alguno. Empero, virgen, parirá un hijo, y, sierva, parirá a su Señor, el que será por gracia, por titulo, por acción, el salvador del mundo.

2. Así, pues, levántate, sube a Jerusalén, y, cuando llegues a la llamada Puerta Dorada, allí, a manera de signo, encontrarás a tu esposo, sobre cuyo paradero anda inquieta tu alma. Y, cuando hayan sucedido estas cosas, lo que yo te anuncio se cumplirá al pie de la letra.

Capitulo V
Nacimiento de María

1. Y, obedeciendo al mandato del ángel, ambos esposos, abandonando uno y otro los parajes respectivos en que estaban, subieron a Jerusalén. Y, al llegar al lugar designado por el oráculo del ángel, se encontraron mutuamente. Entonces, gozosos de volver a encontrarse, y poseídos de confianza en la verdad de la promesa de que tendrían descendencia, rindieron acción de gracias bien debidas al Señor, que exalta a los humildes,
2. Y, habiendo adorado al Altísimo, regresaron a su casa, y, llenos de júbilo, esperaron la realización de la divina promesa. Y Ana concibió y parió una hija, y, conforme a la orden del ángel, sus padres le pusieron por nombre María.

Capitulo VI
Presentación de María en el templo

1. Transcurridos tres años y terminado el tiempo de la lactancia, llevaron a la Virgen con ofrendas al templo del Señor. Y había alrededor del templo, según el número de los salmos graduales, quince gradas que subir. Porque, estando el templo situado sobre una altura, solo por gradas era accesible el altar de los holocaustos, que estaba situado en el exterior.
2. Y sobre la primera de aquellas gradas colocaron los padres a la bienaventurada María, todavía muy pequeña. Y, en tanto que ellos se quitaban los vestidos de viaje, para ponerse, siguiendo la costumbre, trajes más bellos y más propios de la ceremonia, la Virgen del Señor subió todas las gradas, sin mano alguna que la condujese, de tal suerte que todos pensaron que no le faltaba nada, a lo menos en aquella circunstancia, de la perfección de la edad. Es que el Señor, en la infancia misma de la Virgen, operaba ya grandes cosas, y mostraba por aquel milagro lo que seria un día.
3. Y, después de haber celebrado un sacrificio conforme al uso de la ley, dejaron allí a la Virgen, para ser educada en el recinto del templo, con las demás vírgenes. Y ellos regresaron a su casa.

Capítulo VII

Negativa de la virgen a contraer matrimonio ordinario

1. Y la Virgen del Señor, a la vez que en edad, crecía igualmente en virtud, y, según la palabra del salmista, su padre y su madre la habían abandonado, pero Dios la había recogido. A diario, en efecto, era visitada por los ángeles, y a diario gozaba de la visión divina, que la libraba de todo mal, y que la hacia abundar en toda especie de bienes. Así llegó a los catorce años, y, no solamente los malos no podían encontrar en ella nada reprensible, sino que todos los buenos que la conocían juzgaban su vida y su conducta dignas de admiración.
2. Entonces el Gran Sacerdote anunció en público que todas las vírgenes que habían sido educadas en el templo, y que tenían catorce años, debían volver a sus hogares, y casarse, conforme a la costumbre de su nación y a la madurez de su edad. Todas las vírgenes obedecieron con premura esta orden. Solo María, la Virgen del Señor, declaró que no podía hacerlo. Como sus padres la habían consagrado primero a Dios, y ella después había ofrendado su virginidad al Señor, no quería violar este voto, para unirse a un hombre, fuese el que fuese. El Gran Sacerdote quedó sumido en la mayor perplejidad. Él sabia que no era licito violar un voto contra el mandato de la Escritura, que dice: Haced votos, y cumplidlos- Mas, por otra parte, no le placía introducir un uso extraño a la nación. Ordenó, pues, que, en la fiesta próxima, se reuniesen los notables de Jerusalén y de los lugares vecinos, por cuyo consejo podría saber como le convendría obrar en una causa tan incierta.
3. Y así se hizo, y fue común parecer que había que consultar sobre ese punto a Dios. Y, mientras todos se entregaban a la oración, el Gran Sacerdote avanzó para consultar al Señor, según la costumbre. Y, a poco, una voz, que todos oyeron, salió del oráculo y del lugar del propiciatorio. Y esa voz afirmaba que, de acuerdo con la profecía de Isaías, debía buscarse a quien debía desposar y guardar aquella virgen. Porque es bien sabido que Isaías vaticinó: y saldrá una vara del tronco de Isaí, y un vástago retoñará de sus raíces. Y reposará sobre él el espíritu del Señor, espíritu de inteligencia y de sabiduría, espíritu de fortaleza y de consejo, espíritu de conocimiento y de temor del Altísimo.
4. Y, conforme a esta profecía, el Gran Sacerdote ordenó que todos los hombres de la casa y de la familia de David, aptos para el matrimonio y no casados, llevasen cada uno su vara al altar, y que debía ser confiada y casada la virgen con aquel cuya vara produjera flores, y en la extremidad de cuya vara reposase el espíritu del Señor en forma de paloma.

Capitulo VIII
Recae en José la elección de esposo para la Virgen

1. Y había, entre otros, un hombre de la casa y de la familia de David, llamado José y ya avanzado en edad. Y, al paso que todos fueron ordenadamente a llevar sus varas, el omitió llevar la suya. Y, como nada apareció que correspondiese ai oráculo divino, el Gran Sacerdote pensó que había que consultar de nuevo al Señor. El cual respondió que, de todos los que habían sido designados, solo el que no había llevado su vara, era aquel con quien debía casarse la Virgen. José fue así descubierto. Y, cuando hubo llevado su vara, y en su extremidad reposó una paloma venida del cielo, todos convinieron en que a él le pertenecía el derecho de desposar con María.
2. Y, una vez celebrados los desposorios, se retiró a Bethlehem, su patria, para disponer su casa, y preparar todo lo necesario para las nupcias. Cuanto a María, la Virgen del Señor, volvió a Galilea, a casa de sus padres, con otras siete vírgenes de su edad y educadas con ella, que le había dado el Gran Sacerdote.

 

Fuentes. Evangelios apócrifos, sevillasecreta.co, archisevilla.org, oracionesydevocionescatolicas.com, Wikipedia

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