El acto de mayor valentía, fe, filantropía, entrega, abnegación y amor, el mayor acto de coherencia entre la palabra y el hecho, el mayor sacrificio por el prójimo, de toda la especie humana y de todos los tiempos, no ha sido jamás mejor contado y cantado que en este soneto, que habla más de los que el fiel siente y no de lo que siente el Cordero sacrificado, tal como Dios lo quería, tal como Dios lo dispuso; en este soneto se canta al éxito de esa Intención Divina, llegar al corazón del creyente, tal cual lo adelanta en la Escritura: “Y yo, si fuere levantado de la tierra, á todos traeré a mí mismo” ( Juan 12:32 )
Y esa abnegación sigue al no imponerse este soneto como una oración más, como una prueba más de la coherencia entre lo dicho y lo hecho: Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame” ( Lucas 9:23 ), invitándonos tácitamente a la misma propuesta. Tratar de descifrar a la persona autora de esta obra es pues, contravenir su sentido más íntimo.

Tenemos el Padre Nuestro, tenemos el Ave María, recitados a diario… ¿ y la oración al Hijo ? Nosotros, hijos rebeldes en todo, ¿ por qué no rezar entonces esta oración ( no es otra cosa ), aunque no nos la pidan, de gracia, como hemos recibido inmerecidamente a Jesús ?

A Jesús Crucificado

No me mueve, mi Dios, para quererte
el Cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.

Tú me mueves, Señor; muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido;
muéveme el ver tu cuerpo tan herido;
muévenme tus afrentas y tu muerte.

Muéveme, en fin, tu amor, de tal manera,
que aunque no hubiera Cielo yo te amara,
y aunque no hubiera infierno te temiera;

No me tienes que dar porque te quiera;
porque aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.

Anónimo español, siglo XVI

A Jesús crucificado

Interior de la iglesia Nuestra Señora de Lourdes, ciudad de Buenos Aires, Argentina

El fariseísmo que tanto apostrofó Jesús, o el neofariseísmo que hoy lo repite ( apariencias para hacer lo que creo que me conviene, a costa de la esencia, materialismo y consumismo por 30 monedas, usar a Dios para crucificar/desaparecer gente ), mueren en esta palabras, que dicen, ” te quiero sin esperar nada a cambio, mirá lo que me diste ¿ qué más puedo pedirte ? , ¡ debo darte no pedirte ! “

Fuentes: Iglesia de Lourdes ( CABA ) y el corazón que me dieron mi Padre y mi Madre.

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