Asesinato de católicos en Argentina

Se trata de cuatro mujeres y tres hombres, entre ellos un ex sacerdote, que pertenecían a la parroquia Rosa Mística de La Plata y realizaban tareas de alfabetización y asistencia en barrios, desaparecidos durante la última dictadura militar.
Se trata de Federico Bacchini, ex sacerdote; Eduardo Ricci; Diego Salas y su esposa Elisa Triana; Alicia Cabrera de Larrubia y sus hijas Nora Larrubia y Susana Larrubia.

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La plaqueta en memoria a los católicos desaparecidos

Leemos:

Beatriz Horrac, una de las organizadoras de este homenaje, explicó a Télam que “yo era parte del grupo de jóvenes que veníamos a la Parroquia, hoy Rosa Mística pero que en los `70 se llamaba Nuestra Señora de la Victoria y estaba conducida por el padre Vasco Bengochea”.

“Hacíamos actividades recreativas, copa de leche para los niños, tareas de alfabetización en los barrios, íbamos a los asilos de anciano”, detalló.

Horrac explicó que tras el golpe militar de 1976, “nos empiezan a buscar en base a una lista que no sé quién elaboró” ( ¿ la CIA ? ) …
“En los interrogatorios (durante su detención) se nos preguntaba sobre estas actividades en la iglesia”, apuntó.

Horrac destacó que la idea del homenaje es recordar a estos siete desaparecidos y el compromiso social que tuvieron

Susana Coloma, hija de Susana Larrubia … leyó una carta escrita por su madre Susana Larrubia a su padre, abuelo de Coloma, cuando ya sabía que los represores la buscaban y se sentía cercada por ellos y le cuenta de su compromiso con el prójimo.

Paula Salas es hija de Diego Salas y Elisa Triana y, según explicó a Télam, “mis papás fueron secuestrados el 24 de octubre de 1976, un mes después de que yo naciera; fueron a la casa donde vivíamos, se los llevaron y mi hermano de 2 años y yo quedamos alli solos, y nos encontró poco después una vecina”.

“Descubrimos anécdotas de cuando nuestros padres eran jóvenes, de su idealismo, de su trabajo por el prójimo, y de su ejemplo de luchar por la vida y el otro”, precisó.

Susana y Nora Larrubia eran hermanas y militaban en la Juventud Peronista ( no eran ateos marxistas como acusaba el invasor anticristiano ), estudiaban medicina y participaban en las actividades de la parroquia platense mencionada.

La iglesia del demonio y la Iglesia de la Misericordia de Cristo

Federico Bacchini era sacerdote pero en 1974 se enamora y pide recuperar su estado laico, trámite que debía haber realizado el en ese entonces Monseñor Antonio Plaza pero años más tarde se supo que nunca concretó.

Bacchini se casó y tuvo una hija, Clara, lo que enfureció a Plaza al enterarse, llegando a recriminarle que era “un mal ejemplo” para la Iglesia platense y que debía irse de la ciudad, lo que Bacchini no aceptó.

“Atenete a las consecuencias”, le habría advertido Plaza en 1976, y en noviembre de ese año fue secuestrado y desaparecido.

¡ Por qué poco se mata y encima en nombre de Cristo ! ¿ Cuál es peor mal ejemplo ?

 

Fuentes: telam.com.ar ; diariopublicable.com

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