¿ Qué son las Letanías Lauretanas ?

Letanía es una palabra griega que significa oración, especialmente oración hecha en común, significa también procesión, porque esta manera de orar se usa en las procesiones.

Una letanía es una plegaria formada por una serie de cortas invocaciones, que los fieles rezan o cantan en honor a Dios, de la Virgen o de los santos. Tiene un origen muy antiguo, pues encontramos vestigios de ellas en los textos de los padres apostólicos del siglo II, al parecer siguiendo la recomendación de San Pablo: “Recomiendo, ante todo, que se hagan peticiones, oraciones, súplicas y acciones de gracias por los hombres de toda clase, por los jefes de estado y todos los gobernantes, para que podamos llevar una vida tranquila y de paz, con toda piedad y dignidad” (1 Tim 2, 1-2).

Las Letanías Lauretanas son las letanías más difundidas como forma de alabanza y de súplica a María, madre de Jesús de Nazaret. Fueron llamadas asi por diversos Papas : Sixto V, Clemente VIII, Alejandro VII, etc.,  y se rezaron por primera vez en el Santuario de Loreto.

Las Letanías Lauretanas se componen de una serie de invocaciones a María, de títulos de honor que los santos Padres le dieron, títulos con los que honramos su persona e invocamos su poderosa intercesión.

Recitar la Letanía es ante todo dar gloria a Dios que tanto ensalzó a su Madre Santísima; es darle gracias a Ella y por Ella. Es alabarla, admirarla y pedirle su protección, es reconocer y meditar sus virtudes, movernos a imitarla, en cuanto es posible a nuestra humana debilidad, es pedir a Dios y a Ella gracia y protección para llevar a cabo lo que es imposible a nuestras propias fuerzas.

Maria Auxiliadora. Cuadro de Lorenzone

Cuadro de María Auxiliadora pintado en 1865 por Tomás Andrés Lorenzone (1824-1902), a pedido de Don Bosco.

 

Títulos a la Virgen María

Con el tiempo se han ido añadiendo más títulos a la Virgen María, como:

Auxilio de los cristianos, incluida por Pío V por la intercesión de la Virgen en la Batalla de Lepanto, en 1587 el papa Sixto V lo aprobó con un decreto papal.
Madre inmaculada, incluida por Clemente XIII a petición de Carlos III de España, para los dominios hispánicos el 12 de septiembre de 1767. Fue también concedida por el papa Pío IX al obispo de Malinas en 1846; tras la definición dogmática de 1854, Pío IX lo hizo extensivo a toda la Iglesia.
Reina concebida sin pecado original, incluida por Pío IX en 1854, tras la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción.
Reina del Santo Rosario, incluida por León XIII en recuerdo de la Virgen del Rosario en 1883.
Madre del Buen Consejo, incluida por León XIII en homenaje al santuario de Genazzano en 1903.
Reina de la paz, incluida por Benedicto XV durante la I Guerra Mundial.
Reina asunta al cielo, incluida por Pío XII en 1951.
Madre de la Iglesia, incluida por Pablo VI en 1965 a la conclusión del Concilio Vaticano II.
Madre de la Misericordia, incluida por Juan Pablo II.
Reina de la Familia, entendiendo la familia como institución, incluida en 1995 por Juan Pablo II.

Rezo de las letanías

Se inician las Letanías con una invocación a Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo… reconociendo la naturaleza indigna y pecadora del ser humano e implorando su misericordia…

Quien dirige las Letanías hace la invocación… y el resto de los fieles le responden repitiéndola…

Señor, ten piedad de nosotros…
Cristo, ten piedad de nosotros…
Señor, ten piedad de nosotros…

Cristo, óyenos…
Cristo, escúchanos…

Luego, a cada una de las  siguientes se responde… “Ten misericordia de nosotros…”

Dios, Padre Celestial…
Dios, Hijo, Redentor del mundo…
Dios, Espíritu Santo…
Trinidad Santa, un solo Dios…

En el rezo de las Letanías se busca honrar a la Santísima Virgen María e implorar su intercesión por nosotros y por nuestras intenciones… a cada una de las invocaciones que siguen se responde:  “Ruega por nosotros…”

Santa María…
Santa Madre de Dios…
Santa Virgen de las vírgenes…
Madre de Cristo…
Madre de la Iglesia…
Madre de la divina gracia…
Madre purísima…
Madre castísima…
Madre virginal…
Madre sin mancha…
Madre inmaculada…
Madre amable…
Madre admirable…
Madre del Buen Consejo…
Madre del Creador…
Madre del Salvador…
Virgen prudentísima…
Virgen digna de veneración…
Virgen digna de alabanza…
Virgen poderosa…
Virgen clemente…
Virgen fiel…
Espejo de justicia…
Trono de sabiduría…
Causa de nuestra alegría…
Vaso espiritual…
Vaso digno de honor…
Vaso insigne de devoción…
Rosa mística…
Torre de David…
Torre de marfil…
Casa de Oro…
Arca de la Alianza…
Puerta del cielo…
Estrella de la mañana…
Salud de los enfermos…
Refugio de los pecadores…
Consuelo de los afligidos…
Auxilio de los cristianos…
Reina de los Ángeles…
Reina de los Patriarcas…
Reina de los Profetas…
Reina de los Apóstoles…
Reina de los Mártires…
Reina de los Confesores…
Reina de las Vírgenes…
Reina de los Santos…
Reina concebida sin pecado original…
Reina elevada al cielo…
Reina del Santísimo Rosario…
Reina de la familia…
Reina de la paz…

Se terminan las alabanzas a la Virgen María con tres invocaciones a Cristo, usando la figura mística del Cordero Pascual, que es Jesucristo…

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo…
Perdónanos, Señor…

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo…
Escúchanos, Señor…

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo…
Ten misericordia de nosotros…

Oraciones finales…

Bajo tu protección nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desoigas nuestras súplicas en nuestras necesidades; antes bien, líbranos siempre de todos los peligros, Virgen gloriosa y bendita…

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios… Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo…

Te suplicamos, Señor, que derrames tu gracia en nuestras almas para que lo que, por el anuncio del Ángel, hemos conocido la Encarnación de tu Hijo Jesucristo, por su Pasión y Cruz, seamos llevados a la gloria de la Resurrección…
Por Jesucristo Nuestro Señor…

Amén.

 

Fuentes: Vatican.va, Catholic Link, Aleteia, Devocionario.com, Wikipedia

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