Por todas las advertencias bíblicas, sobre todo por el libro de Apocalipsis o Revelación de San Juan Evangelista en la isla griega de Patmos, hay una tendencia secular a vivir asustados por el “fin del mundo” y en arranques de paranoia o mesianismo, lanzar una fecha, infaliblemente equivocada.

San Juan Evangelista en Patmos, Tiziano

San Juan Evangelista en Patmos, por Tiziano

Jesús dijo que del Templo no quedaría piedra sobre piedra, y era un edificio de 500 por 300 metros y se cumplió en el año 70 cuando Tito, enviado por el imperio romano, lo destruyó. Fue algo así como el fin del mundo del judaísmo; quizás también nuestra propia muerte sea nuestro “fin del mundo individual”.

No vivimos el “fin del mundo” total pero con la 1º guerra y la 2º guerra, con las bombas atómicas sobre las poblaciones civiles de Nagasaki e Hiroshima, con la infinidad de bombas convencionales que cayeron sobre Europa, con el napalm sobre la población civil de Vietnam, la explosión en Chernobyl, etc. se han vivido muchos “fin del mundo”.

Así las fechas fallidas son innumerables e incluyen desde mormones y testigos de jehová hasta Papas católicos.

Puede verse este largo listado aquí: https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Fechas_del_fin_del_mundo

La Madre María Loredo de Subiza decía : “hijos, fin de mundo no, cambio de mundo sí”

Y como ni siquiera el Hijo sabía la fecha en que “estas cosas” habrían de pasar, si no sólo el Padre, imagino que fue arrogante jugar a combinar datos y lanzar una fecha, pero como hasta Papas lo han hecho, no veo por qué no podemos jugar nosotros también. En todo caso, si no se cumple, en vez de entristecernos, salimos a festejar que seguimos vivos.

Una especulación de posibles fechas, simplemente para no ser menos

Primero la materia prima:

Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré. Juan 2:19

no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día.  2 Pedro 3:8

El secreto de Nuestra Señora la Virgen de la Salette a Mélanie Calvat: “Esto será terrible, que algunos ministros de Dios y esposas de Jesucristo se consagrarán al mal, y al final en la tierra reinará el infierno. En ese momento el anticristo nacerá de una religiosa, pero ¡ay de ella! Varias personas le creerán porque les dirá que es aquel que ha venido del Cielo, pero ¡ay de aquellos que le creerán! No está lejos el tiempo, no pasarán dos veces cincuenta años”.

La suposición conjetural ( solo Dios sabe, nosotros tanteamos en nuestra oscuridad ):

Si mil años son como un día para Dios y al tercer día levantará el Templo destruido ( que efectivamente levantó al tercer día con la Resurrección de su Cuerpo ), entonces desde que entramos al tercer milenio estamos en el tercer día. Eso fija un plazo acotado entre el primer y el último día del tercer milenio.

Respecto de la profecía de La Salette, si tomamos el año de la publicación del secreto y no el de la aparición mariana y no tomamos la literalidad de sumar 100 años (no pasarán dos veces 50 años), ya que diría no pasarán 100 años, y decodificando la profecía como que no pasarán dos veces los 50 años de cada siglo, significaría que no pasaría 1950 y 2050 antes de que esto se cumpliera.

Esto acota el tiempo entre el tiempo actual de principio de siglo y milenio, y el año 2050.

No salgan construirse un búnker físico porque Dios hasta alcanzará a los hitleres en los tales. Empiecen a construir un búnker de piedad, fe, misericordia, arrepentimiento, perdón, caridad, sacrificio, apostolado, verdad, amor, constancia, templanza, frugalidad, y toda virtud buena que encuentren por allí, en especial las que sabemos que más necesitamos.

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