Ciudades y casas perdidas históricas, cuyos restos arqueológicos fueron encontrados gracias a las visiones de Ana Catalina Emmerick

Anna Catalina Emmerich nació en Alemania en 1774 de familia muy pobre; tuvo una vida de continuas enfermedades agravadas al quedarse inválida por un accidente. En los últimos años de su vida, hasta su muerte en 1824, recibió las visiones de la vida de Cristo, de la Virgen María y de la vida después de la muerte, así como otras videncias de sucesos que acontecerían tiempo después como el Muro de Berlín, el Concilio Vaticano II, etc. Se dice que con sus visiones en la mano se descubrieron los restos de la ciudad de Ur de Caldea, y la recién descubierta morada de la Virgen en Efeso resultó ser también tal como ella la había descrito.

Del mismo modo se descubrieron en 1981 los pasadizos bajo el Templo de Jerusalén, que Ana vio al contemplar el misterio de la Inmaculada Concepción de María, dogma que no sería proclamado por la Iglesia hasta treinta años después de la muerte de esta vidente.

Ana Catalina Emmerick y sus visiones que condujeron a hallazgos arqueológicos

La veracidad de lo que vio Ana Catalina a todo lo largo de su vida, ha servido de punto de partida para realizar numerosas investigaciones arqueológicas. Con sus visiones en la mano se descubrió Reynolds, los restos de la ciudad de Ur de Caldea. La recientemente descubierta morada de la Virgen en Éfeso resultó ser también tal como ella la había descrito. Del mismo modo se descubrieron en 1981 los pasadizos bajo el Templo de Jerusalén, que Ana Catalina vio al contemplar el misterio de la lnmaculada Concepción de María, dogma que no sería proclamado por la Iglesia hasta treinta años después de la muerte de esta vidente.

Panaya Kapulu o La Casa de la Virgen María

La Casa Virgen María es un lugar religioso cristiano cerca de Éfeso, a siete kilómetros de Selçuk, donde, según la tradición, Juan el Evangelista llevó a la Virgen María después de la crucifixión de Cristo, huyendo de la persecución en Jerusalén, y hasta su bienaventurada Asunción, según los ortodoxos.

La religiosa alemana Ana Catalina Emmerick habría tenido una visión de María, en su casa, sin nunca haber visitado el lugar, cuya descripción fue publicada, posteriormente, por el escritor Clemens Brentano.

En 1891 los sacerdotes lazaristas Joulin y Jung del colego francés de Esmirna creyeron haber encontrado la casa después de haber leído las visiones de Ana Catalina Emmerick.

En 1896, tras la visita del papa Leon XIII, la Iglesia católica decretó oficialmente que la casa era un monumento para los cristianos. Más adelante ha sido visitada por los papas Pablo VI (26 de julio de 1967), Juan Pablo II (29 de noviembre de 1979) y Benedicto XVI (29 de noviembre de 2006). Todos los años se conmemora el día 15 de agosto, la fiesta de la Asunción de María.

Los restos de la estructura descubierta se han fechado a los siglos VI y VII, sin embargo partes del asentamiento y del carbón encontrados en el sitio datan del siglo I. La capilla actual, la que fue construida encima de los restos originales, es el resultado de un trabajo de restauración terminado en 1950. Para que el sitio se transformara en un ámbito de veneración, la Iglesia católica lo declaró lugar oficial de peregrinación. La parte restaurada de la capilla se distingue de los restos originales de la estructura por una línea pintada de rojo.

Cuenta con la bendición del primer peregrinaje que hizo al lugar el Papa León XIII, en 1896, este hecho fue tomado como una actitud muy categórica respecto de la probabilidad de que la casa, en efecto, fuera el hogar pretérito de la madre de Jesucristo. El Papa Pío XII, en 1951, después de la definición del dogma de la Asunción, en 1950, proclamó la casa como «lugar santo», privilegio que, más adelante, le conferiría, con carácter permanente, el Papa Juan XXIII.

 

Virgen de la Asunción de Ëfeso

Imagen de la Virgen de la Asunción traída de Ëfeso

Imagen representativa de la Virgen María en su casa de Ëfeso, donde se produjo su Asunción; esta pieza fue traída desde la misma Éfeso ( souvenir que se vende a los turistas ) por gentileza de Guillermo Latorre

Panaya Kapulu

Aún cuando aquí no se trata de una ciudad perdida, creemos importante destacar el “descubrimiento” de un lugar de indudable importancia para gran parte del mundo cristiano. Se trata de.la casa en que vivió los últimos años de su vida la Virgen María.

Este extraordinario descubrimiento arqueológico se produjo el 29 de julio de 1891, siguiendo las indica­ciones que había hecho la vidente Catalina Emmerich, una inválida que vivió en un convento alemán hasta su muerte en 1824. En su libro “Vida de la Santísima Vir­gen” la vidente expresa: “San Juan condujo a María a los alrededores de Efeso, cuatro o seis años después de la Ascensión. La casa, que habia hecho construir de an­temano era la única que se hizo de piedra”. A conti­nuación daba la información necesaria para encontrarla sobre un monte, cerca de Efeso. Siguiendo tan poco or­todoxas informaciones —desde el punto de vista arque­ológico— fue posible encontrar la casa que se encontra­ba casi totalmente derruida.

Panaya Kapulu es una mezcla de griego y turco que podría traducirse aproximadamente como “Puerta o Casa de la Virgen Santísima”. Se encuentra ubicada en la serranía de Bülbüldag, Monte del Ruiseñor, de poco menos de quinientos metros de altura sobre el nivel del mar. Desde su cumbre es posible contemplar las ruinas de Efeso y el Mediterráneo. En dicho lugar se habría producido “La Dormición” de la Virgen María, antes de su Asunción a los Cielos.

Abona la creencia de quienes aseguran que ese fue el lugar en que la Virgen pasó sus últimos años en la Tierra, el hecho de que San Juan habría viajado a Éfeso durante la persecución a los cristianos en Jerusalén. Es casi seguro, también, que de haber viajado a la actual Turquía, lo habría hecho acompañado de María, de cu­ya custodia se encargaba por expreso pedido del Divino Maestro.

Sobre la cristianización de los habitantes de Efeso, hay testimonio concreto. En 1871, en Jerusalén, CTcmont-Ganneau descubre incrustado en el muro de un recinto, un bloque de piedra grabado. Se trata de una inscripción de Herodes el Grande» escrita en griego y hecha para ser colocada en el interior del Templo. En ella se prohibía a los extranjeros atravesar cienos limi­tes, advirtiendo que el faltar a ella costaría la vida al infractor. De allí es posible comprender la narración de los “Hechos de los Apóstoles (21, 29)”, que nos dice que Pablo se había visto acusado de haber introducido a Trófino, de Efeso, en el Templo, violando la reglamen­tación de Herodes.

La Panaya Kapulu fue restaurada y en su interior se dedicó un altar a la Virgen María, a cuyos pies oró el Papa Paulo VI en 1967, durante su visita a Turquía.

Asunción de la Virgen

Luego de la Dormición de la Virgen, Dios produjo su Asunción ( se dice así para diferenciar de la Ascención de Jesús )

Asunción de la Virgen, Tiziano, Santa Maria gloriosa dei Frari (Venecia)

 

Fuentes: Paradigmas, Wikipedia, perso.wanadoo.es/prensanacional/ana_catalina_emmerick, capillacatolica.org, moimunanblog.files.wordpress.com

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