Al referirse a Dios, San Juan Damasceno sostiene que es incomprensible y que accedemos a Él solo por la fe.

Y por la fe aceptamos los tiempos de la Providencia, porque sabemos que será lo que tenga que ser, y será en el mejor momento posible. Pero nada nos impide desear, pedir al que tiene la llave, rogar al que habita en el Cielo.

Leemos en centromedjugorje.org :

Hasta ahora, han sido definidos cuatro Dogmas marianos: 1) la Maternidad Divina: María es verdadera Madre de Dios (por el Papa San Clementino I en el Concilio de Efeso el 22 de junio de 431); 2) la Virginidad Perpetua: María fue Virgen antes, durante y perpetuamente después del parto (por el Papa san Martín I en el Concilio de Letrán, en el año 649); 3) la Inmaculada Concepción: la Virgen María fue concebida sin mancha de pecado original (por el beato Pío IX en la Bula “Inefabilis Deus”, el 8 de Diciembre de 1854); 4) la Asunción: María fue elevada en cuerpo y alma a la gloria celestial (por el Papa Pío XII, el 1 de noviembre de 1950, en la Constitución “Munificentisimus Deus”).

En los últimos años, se han enviado a la Santa Sede más de 7 millones de firmas procedentes de 150 países, encabezadas por la de santa Teresa de Calcuta, respaldadas por 550 obispos y más de 40 cardenales (mediante cartas personales dirigidas a Su Santidad), pidiendo la proclamación de un quinto Dogma: María Corredentora, Mediadora de todas las gracias y Abogada del pueblo de Dios. Es la campaña más grande de peticiones en la historia de la Iglesia que tiene su aval en el mismo Cielo, pues es la propia Virgen María quien como “Señora de todos los pueblos”, lo pidió explícitamente en sus Apariciones de Amsterdam (Holanda) aprobadas por la Iglesia como de “origen sobrenatural” en 2002.

Leemos a San Juan Damasceno (Damasco, Siria, 675 – 749):

«Venid todas las gentes y todos los estados de hombres de cualquiera lengua, edad y condición que sean para celebrar con grande afecto el dichoso y alegre nacimiento de esta Virgen soberana.

Demos el parabién a esta Niña que nace, predestinada para ser Madre de Dios y Corredentora del mundo.

Hagamos la reverencia como humildes vasallos a nuestra gran reina, para que en este día de su bendito nacimiento comencemos a renacer a la vida de la gracia y a recobrar el derecho a la vida eterna y gloriosa.»

San Juan Damasceno: sacerdote, teólogo y Doctor de la Iglesia

Juan Damasceno (en árabe, يوحنا الدمشقي [Yūhannā al-Dimašqī]; en latín, Iohannes Damascenus; en griego Ἰωάννης ὁ Δαμασκηνός; Damasco, Siria, 675 – 749) fue un teólogo y escritor sirio. Es doctor de la Iglesia.

San Juan Damasceno

San Juan Damasceno

Repartió sus posesiones entre los pobres y entró en el monasterio de San Sabas, cerca de Jerusalén, donde pasó la mayor parte de su vida. Se dedicó al estudio y a escribir. Pretendió exponer sistemáticamente todo el dogma cristiano y no abordar unos pocos temas como hicieran sus antecesores. Por eso su pensamiento y su obra se convirtieron en las expresiones más perfectas del espíritu escolástico.
En la época en que vivió Juan Damasceno, la veneración de las imágenes sagradas no estaba muy extendida entre los cristianos, debido a una herencia tomada de la tradición hebrea del Antiguo Testamento que prohibía cualquier representación de Dios: “No harás escultura ni imagen alguna de lo que hay arriba en el cielo, o aquí abajo en la tierra o en el agua bajo tierra” (Éxodo, 20, 4); “No te erigirás estatua (Deuteronomio, 16, 22); “Y no pondréis en vuestra tierra piedra con imágenes para inclinaros ante ella” (Levítico, 16, 1). En particular, el emperador bizantino León Isauro había desatado una guerra implacable contra el culto a las imágenes sagradas, por lo que Juan, por encargo del papa Gregorio III, asumió prácticamente a lo largo de toda su vida el papel de defensor a ultranza de las propias imágenes, con diversas iniciativas para contrarrestar la mentalidad iconoclasta. Su principal recurso fue la correcta interpretación teológica de la Sagrada Escritura.
Se narra que San Juan Damasceno fue el protagonista de un milagro recibido de la Virgen María. Mientras residía en la corte, en un momento dado fue acusado de traición y como sentencia le cortaron la mano derecha. Entonces rezó intensamente a la Virgen María, representada en un icono. La Virgen escuchó sus plegarias y le reimplantó milagrosamente la mano. Como agradecimiento a María, el Damasceno mandó hacer una mano de plata y la añadió al icono, dando lugar al culto oriental de la Virgen Tricherusa, es decir, con tres manos.

   Santísima Virgen Trijerusa

¿Le devolverá el favor el santo a la virgen María? ¿Le dará una mano para que la Iglesia proclame el Quinto Dogma Mariano de la Corredención? Lo rogamos.

Esta es la oración de San Juan Damasceno a la Virgen:

Te saludo, oh María,
esperanza de los cristianos.
Acepta la súplica de un pecador que te ama tiernamente,
que te ama entrañablemente,
te honra y pone en ti toda esperanza de salvación.
Gracias a ti tengo vida.
Me conduces de nuevo a la gracia de tu Hijo
y eres la prenda segura de mi salvación.
Te suplico que me liberes de la carga de mis pecados,
destruye la oscuridad de mi mente,
destierra las ataduras terrenales de mi corazón,
reprime las tentaciones de mis enemigos, y guía mi vida,
para que pueda alcanzar por tu medio y bajo tu guía,
a la felicidad eterna del Paraíso.
Así sea.

Arrodillado en la iglesia

¡ Quisiera Dios querer ! Pero que sea cuando Él quiera.

Fuentes: https://fundacionsanvicenteferrer.blogspot.com/2010/09/la-natividad-de-la-virgen-nuestra.html, https://www.vaticannews.va/es/santos/12/04/s–juan-damasceno–sacerdote-y-doctor-de-la-iglesia.html, https://centromedjugorje.org/noticias-medjugorje/el-quinto-dogma-y-el-corazon-triunfante-i-parte/, Breviario de la Hermanita Irma, Wikipedia, pixabay.com, Internet, etc.

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