Leemos: A juzgar por el aire apacible y angelical que envuelve a la bella iglesia de San Patricio, en Belgrano, a nadie se le ocurriría sospechar que allí tuvo lugar uno de los más aberrantes crímenes de la última dictadura militar.
Y es así, allí una alfombra manchada de sangre testimonia el martirio de curas católicos por parte de los militares en los 70. ¿ Cuántos argentinos lo saben ?

Iglesia de San Patricio

La iglesia de San Patricio, donde tuvo lugar la masacre, está ubicada en Estomba 1942, barrio de Belgrano, Buenos Aires, Argentina

Leemos: La madrugada del 4 de julio de 1976, un comando militar quebró la calma de la iglesia de San Patricio, ubicada en el barrio porteño de Belgrano, y acribilló a sangre fría a los cinco religiosos que dormían en el lugar. Habían pagado por encarnar el ala más progresista y popular de una Iglesia cómplice del gobierno de facto.

San Patricio masacre

Foto forense de los cuerpos de los Padres Palotinos al ser hallados, y una caricatura de Mafalda dejada por los perpetradores.

Cuando vemos que fue un 4 de julio, día de la independencia del invasor Estados Unidos y vemos que Felipe Vallese fue desaparecido en la calle que lleva su nombre a la altura de 1776, año también de la independencia de ese país, no podemos menos que preguntarnos: ¿ hay un mensaje mafioso de un psicópata como hitler en todos estos hechos ? ¿ convivimos con el anticristo ?

Murieron en esa masacre de la comunidad Palotina de San Patricio en Belgrano: los Padres Pedro Dufau, Alfredo Leaden y Alfie Kelly, y los estudiantes Salvador Barbeito y Emilio Barletti.

Aproximadamente a la 1 a. m. del 4 de julio, tres jóvenes, Luis Pinasco, Guillermo Silva y Julio Víctor Martínez, vieron cómo dos automóviles estacionaban frente a la iglesia de San Patricio. Como Martínez era hijo de un militar y pensó que podría tratarse de un atentado contra su padre, fue a la Comisaría n.º 37 para hacer la denuncia. Minutos después un automóvil policial llegó al lugar y el oficial Miguel Ángel Romano habló con las personas que estaban en los autos sospechosos y se retiró. A las 2 de la mañana Silva y Pinasco vieron cómo un grupo de personas con armas largas salían de los autos sospechosos y entraban a la iglesia a la fuerza. A la mañana siguiente, a la hora de la primera misa, un grupo de fieles esperaba frente a la puerta de la iglesia, que se encontraba cerrada. Extrañado por la situación, el joven Rolando Savino, organista de la parroquia, decidió entrar por una ventana y encontró en el primer piso los cuerpos acribillados de los cinco religiosos, boca abajo y alineados, en un enorme charco de sangre sobre una alfombra roja. Los asesinos habían escrito con tiza en una puerta:

Por los camaradas dinamitados en Seguridad Federal. Venceremos. Viva la Patria.

También escribieron en una alfombra:

Estos zurdos murieron por ser adoctrinadores de mentes vírgenes y son M.S.T.M.

La sigla MSTM corresponde al Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo.
Al día siguiente, el diario La Nación publicó una crónica sobre la masacre que incluía el texto de un comunicado del Comando de la Zona I del Ejército que decía:

Elementos subversivos asesinaron cobardemente a los sacerdotes y seminaristas. El vandálico hecho fue cometido en dependencias de la iglesia San Patricio, lo cual demuestra que sus autores, además de no tener Patria, tampoco tienen Dios.

¿ Cuántos crímenes, endigados a la “subversión atea” habrán en realidad cometido ellos ? Yo tengo una sospecha: la quema de las iglesias en 1955 por las cuales hasta hoy culpan a Perón.

Ese mismo día, 5 de julio de 1976, se celebró en la iglesia de San Patricio una misa por los religiosos asesinados. A la misma se presentaron altas autoridades militares ( nótese el grado de perfidia, cinismo, hipocresía y falso catolicismo ) y más de tres mil fieles. En el sermón pronunciado por el padre asuncionista Roberto Favre, parcialmente publicado al día siguiente por el diario Clarín, aquél dijo:

No puede haber voces discordantes en la reprobación de estos hechos. Tenemos necesidad de buscar más que nunca la justicia, la verdad y el amor para ponerlas al servicio de la paz… Hay que rogar a Dios no sólo por los muertos, sino también por las innumerables desapariciones que se conocen día a día… En este momento debemos reclamar a todos aquellos que tienen alguna responsabilidad, que realicen todos los esfuerzos posibles para que se retorne al Estado de Derecho que requiere todo pueblo civilizado.

El entonces nuncio apostólico en la Argentina, Pío Laghi, concelebró la misa y dijo ese mismo día:
Yo tuve que darle la hostia al general Suárez Mason. Puede imaginar lo que siento como cura… Sentí ganas de pegarle con el puño en la cara.

Los asesinados, cuatro de nacionalidad argentina y un español, pertenecían a la congregación Sociedad del Apostolado Católico, y fueron:

Alfredo Leaden, sacerdote, nacido el 23 de mayo de 1919 en Buenos Aires;
Alfredo José Kelly, sacerdote, nacido el 5 de mayo de 1933 en Suipacha;
Pedro Eduardo Dufau, sacerdote, nacido el 13 de octubre de 1908 en Mercedes;
Salvador Barbeito Doval, seminarista, nacido el 1 de septiembre de 1951 en Pontevedra, España ( donde Lucía Dos Santos tuvo otra aparición )
Emilio José Barletti, seminarista, nacido el 22 de noviembre de 1952 en San Antonio de Areco.

Se realizó una investigación interna de la Iglesia sobre lo sucedido pero nunca fue dada a conocer públicamente. En 1985 la revista El Periodista informó que como resultado de la investigación interna, fueron excomulgados dos católicos residentes en el barrio de Belgrano, por haber participado en los crímenes.
Sin explicar el motivo, la Iglesia católica no se presentó como querellante en la investigación penal de los asesinatos. En junio de 2016 la Iglesia cambió de criterio y anunció que se presentaría como querellante en la causa, a través de la Congregación Palotina.

El caso Kimel

En 1989 el periodista Eduardo Kimel publicó el libro La masacre de San Patricio. La Corte Suprema ordenó condenar al periodista y la condena de Kimel generó un escándalo internacional que llevó a una denuncia de Kimel, asesorado por el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en 2001. La CIDH hizo suya la denuncia y la presentó ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos en 2004, que falló en 2008, ordenando al Estado argentino a dejar sin efecto la condena contra Kimel. Como consecuencia directa del fallo internacional, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, presentó en 2009 un proyecto de ley despenalizando las calumnias e injurias en casos de opiniones de interés público. El proyecto fue aprobado el 18 de noviembre de ese mismo año como ley y es conocido como Ley Kimel. Pocos días después, falleció el periodista Eduardo Kimel con apenas 57 años.

Memoria y canonización

El 4 de julio de 2016, se realizó una misa por el 40 aniversario de la masacre de San Patricio a las 20:00 h en la Iglesia de San Patricio, que fue presidida por el cardenal primado de la Argentina Mario Aurelio Poli.
En la iglesia San Silvestro, de la orden de los Palotinos, ubicada en Roma, se colocó una placa en memoria de los cinco religiosos de la orden. En la misma iglesia se guarda la cabeza de San Juan Bautista. En la iglesia de San Patricio se colocó un monumento en memoria de los religiosos, a quienes la orden ya ha considerado como mártires.

Placa_Padres_Palotinos_Kirchner_en_San_Silvestre

Placa en memoria de los Padres Palotinos en la iglesia de San Silvestre en Roma

En 2001 el padre Juan Sebastián Velasco, responsable de la orden Palotina, y el laico Francisco Chirichela postularon la canonización de los cinco religiosos, y en junio de 2005 el entonces cardenal Jorge Bergoglio autorizó la apertura de la causa de canonización. Debido al hecho de que para que la misma prospere en este caso, es necesario probar que se trata de un caso de martirio, Bergoglio realizó dos consultas entre los obispos en 2009 y 2011, en la que algunos obispos se manifestaron contrarios a considerarlos mártires.

El 3 de julio de 2016 la congregación organizó por primera vez el “Camino de Martirio” de los cinco religiosos. La procesión se realizó uniendo cinco puntos, en memoria del martirio de cada uno de los palotinos, partiendo de la capilla Stella Maris-Espacio Patrick Rice, en la ex Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), de donde los testimonios indican que partió el grupo de tareas que asesinó a los palotinos, donde se recordó a Barletti. El camino continuó por la parroquia San Bonifacio, Centro de Espiritualidad Palotina, en la calle Cuba 2981, donde se recordó a Barbeito; la parroquia Inmaculada Concepción, en Vuelta de Obligado y Juramento, donde se recordó el padre Leaden; la parroquia Nuestra Señora de Lourdes en Monroe y Freire, donde se recordó al padre Dufau, y finalmente parroquia San Patricio, donde se recordó al padre Kelly.

En 2015, el sobreviviente Roberto Killmeate opinó que la beatificación estará bien para un gran sector creyente, pero no resulta reivindicativa, ya que se vacía el hecho de contenido histórico: “Me parece que tenemos que profundizar y preguntar por qué murió esta gente. Porque hay un testimonio concreto de otro estilo de Iglesia que tiene que prevalecer, y eso no está”, concluyó.

El 4 de julio de 2016 el cardenal Mario Aurelio Poli presidió la misa en la parroquia San Patricio haciendo referencia al martirio en su sermón:

El martirio no es un don que se busca. Es algo a lo que se llega a partir de la virtud y el testimonio en Cristo. Los hermanos palotinos llevaron con fidelidad una lógica de vida y alegría. Vivieron en compromiso con los débiles y los pobres… La sangre de los mártires es semilla de nuevos cristianos… También las cicatrices de Jesús se vieron en los cuerpos de nuestros hermanos religiosos asesinados el 4 de julio y así se presentaron ante el Señor de la Misericordia. Cardenal Mario Poli

Conclusión

Personalmente no dudo de que sean mártires; no es casualidad la psicografía de Solari Parravicini, que reza . ” el anticristo sobre la humanidad es “; eso explica todo lo que pasa hoy en el mundo. Y no dudo que hay una Iglesia Santa, la de Bergoglio ( hoy el único Papa Latinoamericano, Francisco I ) y de Poli, más allá de los infiltrados y Judas que pudiera haber en ella. Y porque confío en Jesús ¡ confío en mi Iglesia !

 

Fuentes: Wikipedia, diariopublicable.com

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